miércoles, 23 de diciembre de 2015

Las amistades peligrosas


La sensación que tiene uno al abordar el aprendizaje del rumano por primera vez, es que se encuentra con un idioma que le "suena" pero que no es reconocible. En un primer momento lo puede achacar al acento, como pasa con el portugués que, aunque leído es entendible en un porcentaje muy alto, escuchado ya cuesta mucho más.
El rumano escrito, sobretodo si se trata de un texto, por ejemplo, de divulgación científica, da la sensación de ser muy cercano...
...hasta que uno se encuentra con las "amistades peligrosas".
Al contrario que en el inglés, donde hay dos familias de palabras, unas de origen sajón, y otras de origen latino, (a uno le viene a la memoria, por ejemplo, to get y to acquire) donde una no es reconocible y otra sí, pero se pueden usar con significado parecido. En el rumano existe además un conjunto de palabras que por su flexión pueden ser muy parecidas pero no acaban de ser iguales. No sólo tenemos palabras "amigas" muy parecidas a las españolas o casi, y "falsos amigos" que son idénticas a alguna palabra en español pero su significado es totalmente diferente. También aparecen palabras "gemelas", "hermanas", "conocidas" y, por supuesto, "totalmente desconocidas". Unos ejemplos:

Constructor es una palabra "gemela" que significa lo mismo que en español.
Profesor es una palabra "hermana" que significa lo mismo pero se puede acentuar de forma diferente.
Casa es una palabra "prima" porque no significa "Casa" sino "La Casa", y además tiene también otro significado "la caja donde te cobran en el supermercado".
Gata "falsa amiga" significa "preparado o listo".
Cămașă, "conocida", que según el contexto se adivina en seguida que significa camisa.
Dovleac, "desconocida", que hasta que no te lo dicen, no sabes que significa "calabaza".
También hay palabras que nos suenan de algo pero no sabemos muy bien por qué, como:
Plasator que significa "acomodador".
Y, por último, alguna palabra que ha dado el extraño salto de usarse un vocablo en diferentes lenguas romances y sajonas y otras para el rumano y el español.
Me viene a la cabeza la palabra masă que significa nuestra reconocible "mesa" pero cuyo vocablo equivalente en lenguas próximas ha sido tomado de otra raíz diferente. Y así se dice "table", "tavolo", "taula", en otros idiomas aparentemente más cercanos como el francés, el italiano o el catalán.

Conclusión, el lenguaje rumano está plagado de "amistades peligrosas", lleno de palabras que proceden de diferentes fuentes producto de la propia historia de Rumanía con sus variadas influencias, lo cual lo convierten en un desafío "amistoso". Es una lengua que no te aburrirá por su facilidad, pero que tampoco resultará tan difícil para un hispanohablante como otras lenguas más alejadas como puedan ser el alemán, el ruso, el árabe, el japonés o, incluso, el inglés.

Quiero Aprender Rumano

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